domingo, 10 de julio de 2016

Rosquillas para celebrar una victoria

Ricas rosquillas hechas siguiendo una receta publicada en 1599, un postre ideal acompañado de un poco de vinito dulce o clarea de vino, que era vino blanco con miel y especias.

Seguimos la receta de Diego Granado, reconstruida por Robin Carroll-Mann.

Rosquillas y clarea de vino

 Ingredientes:
  • 10 yemas de huevo
  • 125 gramos de azúcar
  • 2 cucharadas de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1/2 cucharada de vino blanco
  • 1 cucharilla de agua de azahar (ojo, que sea de uso alimentario, no cosmético)
  • una pizca de canela
  • una pizca de matalahuva (anís, en semilla, ¡no en licor!)
  • 310 gramos de harina
Batir las yemas con el azúcar y la mantequilla. Añadir el resto de cosas salvo la harina hasta que esté uniforme (más o menos). Ir añadiendo poco a poco la harina. Al final ir añadiendo harina hasta que se pueda amasar sin que se pegue a todo.
Amasar bien durante 10-15 minutos, ¡con brio! Si se amasan poco pueden quedar duras por dentro, con una textura desagradable.

Poner a hervir una olla o caldero grandito con agua. Ir formando las rosquillas, recordando aquellos días de churros de plastilina. Cuando el agua esté hirviendo se van echando poco a poco las rosquillas. Se irán yendo al fondo. Flotan cuando están hechas, pero parecen las rosquillas más feas del mundo. Se van sacando con una espumadera según floten y se dejan escurrir sobre una rejilla (la del horno, por ejemplo).
Mientras se van cociendo poner a precalentar el horno a 180ºC.

Una vez todas estén hechas, se van poniendo en una bandeja con papel de horno (o algo para que no se peguen). No ponerlas pegadas pero tampoco crecen gran cosa, así que no hace falta separarlas mucho. Hornear a 180ºC hasta que se las vea algo doraditas.

Sacar y dejarlas enfriar al aire, idealmente sobre la rejilla otra vez.

Se les puede echar algo de azúcar en polvo por arriba. Lo más auténtico sería pasar un poco de azúcar normal por el mortero, pues el azúcar glas que se vende suele llevar algo de harina de millo y cambia un poco el sabor.


Receta original de 1599.

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